¡Luz, cámara, pinceles...!

¡LUZ, CAMARA, PINCELES...!

Este blog se fundamenta en la vinculación dinámica que existe entre el cine y la pintura.

La expresión pictórica crea su propia iluminación
La expresión cinematográfica se sustenta en la iluminación

La pintura crea su propio movimiento
La cinematografía plasma acciones y movimientos
El arte de pintar establece sus propios colores El arte de filmar reivindica el color Pinturas célebres han dado origen a obras de arte cinematográficas
Emblemáticos films han inmortalizado la obra de pintores ilustres


Está dedicado a aquellos cinéfilos interesados en esta correspondencia.


miércoles, 17 de octubre de 2012

La pintura de Vincent Van Gogh



Autorretrato
Vincent Van Gogh

                   Vincent Willem van Gogh nació el 30 de marzo de 1853 en Zundert, Países Bajos y murió el 29 de julio de 1890 en Auvers-sur-Oise, Francia. Es reconocido como uno de los principales pintores del postimpresionismo y del mundo. Muchos pintores del siglo XX se inspiraron en él, especialmente los expresionistas alemanes y los fauvistas como Derain, Vlaminck y Kees Van Dongen.


Procedimiento de trabajo

                La técnica que empleaba era diferente según el efecto que quería conseguir, cubría los planos con colores planos, mientras que en otros cuadros ponía pinceladas amplias y a veces perfilaba todo el dibujo con trazos gruesos. Otras veces, trabajaba con un pincel duro rayando todas las formas, según le interesara, acentuaba las líneas o el color. El trazo con movimiento rítmico lo repetía tanto en los dibujos como en las pinturas. Se cree que Van Gogh pintó más de un tercio de su producción en sus primeros trabajos. En 2008, un equipo de la Universidad Tecnológica de Delft y la Universidad de Amberes utilizó avanzadas técnicas de rayos X para crear una imagen de la cara de una mujer pintada anteriormente, por debajo de la obra Mancha de hierba.

Impresionismo


                  Su estadía en París (1886-1887), es la que le pone en contacto con los impresionistas que pretendían romper con el academicismo de la época, con el traslado a las pinturas de las impresiones de sus sentidos mediante la observación de la naturaleza. Su hermano Theo le presenta a Vincent los trabajos del impresionismo; este contacto produce una paleta más luminosa, donde el color jugaría un rol fundamental en el resto de su obra En París, conoció pintores como Henri de Toulouse-Lautrec y Paul Signac, descubrió una nueva percepción de la luz y el color, aprendió la división de las gamas claras y los tonos y mostró una simplificación a la vez que una mayor intensidad en el tratamiento de los colores. En esta época empezó a copiar láminas japonesas.

                Su hermano y él se instalaron en Montmartre y empezó a codearse con los artistas de la época que allí se reunían, creciendo como pintor y como ser humano. Conoció a Émile Bernard y a Henri de Toulouse-Lautrec, haciéndose gran amigo de ellos, así como a Paul Gauguin, Georges Pierre Seurat, Paul Signac, Armand Guillaumin, Camille Pissarro, Paul Cézanne. Van Gogh, como muchos pintores de la época, admiraba el arte japonés: Hokusai, Hiroshige, Utamaro, prueba de ello son las réplicas que realizó de grabados japoneses y algunas pinturas suyas que reproducen ese país a manera escenográfica. 

                 A las reproducciones procedentes del Japón se las llamaba japonaiserie. Dos de estas obras realizadas por Van Gogh fueron Ciruelo en flor y Puente bajo la lluvia, copias de obras de Hiroshige.De estas obras japonesas Van Gogh dejó escrito el siguiente comentario:

"Envidio a los japoneses por la increíble claridad de la que están impregnados todos sus trabajos. Nunca resultan aburridos ni hacen el efecto de haberlos realizado deprisa... Su estilo es tan sencillo como respirar. Son capaces de hacer una figura con solo unos pocos trazos seguros, que hace que parezca tan fácil como abrocharse el chaleco."

Pinturas inspiradas en el arte japonés:


 Melocotonero en flor (1888)


Ramas de almendro en flor

                                                                           




Fantasía japonesa: Ciruelo en flor

Pinturas Impresionistas:

Jarrón con margaritas y anémonas 






Postimpresionismo


               Van Gogh representó mejor el postimpresionismo (1885 - 1915) representando una vía divergente del impresionismo, donde los pintores hacen de la vida cotidiana su tema principal. Este término fue utilizado por primera vez en 1910 por Roger Eliot Fry; y surgió del título que dio a la exposición de la Grafton Gallery en Londres: «Manet y los postimpresionistas». Fue utilizada por artistas como Cézanne, Van Gogh y Seurat y también por otros artistas de la gran década impresionista como Matisse y Pierre Bonnard.


Expresionismo y fauvismo


                  Sus obras se destacan por el uso del color y la frenética técnica que contienen algunos trazos del expresionismo. Van Gogh y Gauguin tenían técnicas diferentes; Gauguin acostumbraba a pintar normalmente en el taller de memoria y Van Gogh necesitaba siempre copiar , fuesen paisajes o un modelo. Su temperamento exaltado quiso demostrarlo por la vía del color.


 
Noche estrellada
           Los inicios del expresionismo aparecen durante las dos últimas décadas del siglo XIX, en la obra de Van Gogh, La italiana (1887), y en la de Edvard Munch, El Grito (1893). Una tendencia a la que contribuiría Van Gogh, después de su llegada en 1888 a Arles, donde el choque de la luz del sur, le empuja a la conquista del color, con obras como La noche estrellada y Los Olivos de Saint-Rémy (1889). 

             Las pinturas del periodo de Sant Rémy de Provença, se caracterizan en general por remolinos y espirales. Desde la dramatización de las escenas de sus primeros trabajos, a la simplificación que caracterizó sus últimas obras, en las que Van Gogh ya anuncia el comienzo del expresionismo. Se tuvo que esperar al agosto de 1911, cuando el crítico de arte Wilhelm Worringer fue el primero en hablar del expresionismo.


Los Olivos de Saint-Rémy (1889)

                      En Alemania y Austria, expresionistas como Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Wassily Kandinsky, Paul Klee, Gustav Klimt y Oskar Kokoschka aprendieron  la técnica de Van Gogh, del nerviosismo, la exageración de las líneas y colores que hacen que surja mejor la expresión de los sentimientos y las emociones. El color y el empaste en la proyección de la pintura de Van Gogh, se formalizó quince años más tarde con el surgimiento del fauvismo. Según Van Gogh: «En lugar de reproducir con exactitud lo que tengo delante de los ojos, prefiero servirme del color para expresarme con más fuerza».


Reconocimientos


                Octavi Mirbeau, historiador de arte, uno de los primeros en admirar a Van Gogh, para ofrecerle homenaje en el Salón de los Independientes en la exposición realizada en 1891 dejó escrito:

Aquí me encuentro en presencia de alguien grande, gran maestro, una persona que me perturba, me emociona, llama mi atención (...) Van Gogh poseía, de una manera poco frecuente, algo que diferencia un hombre de otro: estilo (...) es decir, afirmación de la personalidad

                 Desde el siglo XXI, el análisis del mensaje que se desprende de sus pinturas en positivo y alegre. Durante su breve dedicación artística Van Gogh consiguió el dominio técnico y una productividad que pocos artistas han conseguido. En todas sus obras consiguió fusionar las cualidades de sus predecesores neerlandeses, como la devoción a la naturaleza, con el uso del color y la técnica de la pintura francesa.
                 Su fama creció rápidamente después de su muerte, gracias a la promoción de la esposa de Theo que, aunque no tuvo una buena relación con Vincent, resultó ser la única heredera de toda su obra tras el fallecimiento de su esposo, ocurrido poco después del pintor. Ha de señalarse que a ella se debe una de las pocas ventas de Van Gogh en vida del artista. El mayor impulso de su obra vino especialmente después de una exposición de 71 de sus pinturas, en París el 17 de marzo de1901, 11 años después de su muerte.

                 Varias de las pinturas de Van Gogh están entre las pinturas más caras del mundo. El 30 de marzo de 1987 la pintura Lirios de Van Gogh fue vendida por un valor récord de $53,9 millones en "Sotheby's", Nueva York. Actualmente se conserva en el Getty Center de Los Ángeles. En 15 de mayo de 1990 su Retrato del Doctor Gachet fue vendido por $82,5 millones en Christie's, estableciendo así un nuevo precio récord.

Algunas de sus obras maravillosas


Frente al café nocturno


                                                                      Campo de girasoles

La habitación de Van Gogh en Arles

Noche estrellada en el Ródano


    
                               Cuervos

                                                                       
                                         Retrato del Dr. Gachet                                        
                                                                        Autorretrato

                             La siesta
    


lunes, 15 de octubre de 2012

Filmografía sobre Vincent Van Gogh

por Inmaculada Vico López


Las biografías cinematográficas sobre artistas constituyen por sí mismas un género, aunque bastante desiguales en su calidad y planteamiento. Se busca en todas ellas un desarrollo fundamentalmente dramático para captar la atención y el interés del público.
Y en este sentido, la vida y la obra del pintor holandés Vincent Van Gogh (1853-1890) tiene un gran atractivo: tanto por su genialidad pictórica, incomprendida en su momento, como por ser considerado como un pintor maldito; unido todo ello a  la dureza de su trayectoria vital y diferentes  episodios dramáticos derivados de su desequilibrio psíquico; además existe un valor documental añadido por el  rico archivo epistolar del artista, y que constituye un detallado testimonio de su vida y concepción artística.
Moisés Bazán de Huerta en Vincent Van Goh y el cine recopila la filmografía realizada en torno a la figura del pintor clasificándolas en películas dramatizadas o de ficción, y documentales.
La primera biografía dramatizada de Van Gogh es Lust for life ( El loco del pelo rojo), dirigida por  Vincente Minnelli en 1956,a partir de un guión de Norman Corwin basado en la novela de Irving Stone. Gran amante de la pintura, Minnelli utilizó numerosos recursos para aproximarse visualmente a la obra del artista, por ello los aspectos biográficos y artísticos en la película son inseparables.
La historia se inicia en 1878, y  por tanto omite episodios de la juventud del artista. La película refleja el proceso evolutivo desde los primeros momentos de autoaprendizaje y  esfuerzo del pintor por dominar la técnica hasta el desarrollo de un estilo propio. Se apuntan también sus contactos con la vanguardia parisina, centrándose  en su relación Gauguin. Los diálogos sobre arte entre ambos responden a una cierta voluntad didáctica.
Destaca la gran labor de sus protagonistas, Kirk Douglas en su intensa y atormentada interpretación del pintor, y Anthony Quinn encarnando a un Gauguin lleno de contrastes, jactancioso y pendenciero a la par que metódico en sus hábitos y su trabajo pictórico.
La presencia de Théo es relevante en los momentos de mayor dificultad, otorgándosele siempre un papel comprensivo y protector.
Los comentarios en off  de Van Gogh, están basados en las cartas del pintor a su hermano, que subrayan o describen escenas.
Los dibujos y cuadros se integran continuamente en la acción dramática y la puesta en escena. Se representan diversos cuadros vivientes, Los comedores de patatas ,La habitación de Arles y Café nocturno, donde los personajes deambulan por la escena e incluso Van Gogh forma parte de la misma; en El Puente de L’anglois o el Retrato del Dr. Gachet, se muestra en el mismo plano el modelo real y el artista pintando el cuadro.
Vida y muerte de Vincent Van Gogh, rodada en 1987 por el director australiano Paul Cox.
Es una obra de autor, concebida para su exhibición cinematográfica. Es una película atípica, sin diálogos ni desarrollo dramático; prácticamente tampoco hay actores, salvo en la recreación visual de algunos personajes y ambientes inspirados por cuadros del pintor. Esta arriesgada apuesta combina imágenes, música (Vivaldi y Rossini) y narración, dejando que sea el propio pintor quien conduzca el relato con sus palabras, basándose en las cartas dirigidas a su hermano Theo.
El episodio Los cuervos, quinto de los ocho fragmentos que conforman Los sueños de Akira Kurosawa, una coproducción japonesa y norteamericana de 1990, de diez minutos de duración. 
Un joven pintor japonés, quizás representando al propio Kurosawa, observa diversos cuadros de Van Gogh en un museo o galería, hasta que al situarse frente al Puente de L’anglois con lavanderas, penetra en el mismo y accede al paisaje real representado en la pintura.
Destaca la manipulación a que se somete la naturaleza, ya que el puente, las casas, un carro e incluso la vegetación presentan retoques cromáticos para intentar reproducir visualmente los colores de Van Gogh, haciendo evidente cómo el artista transformaba el paisaje natural con su paleta.
Utiliza un recurso visual, auxiliada por medios electrónicos lumínicos que producen un efecto de relieve y tridimensionalidad, ayudado por el cambio de escala y la proyección de la sombra del personaje. Algunos motivos fueron trazados por el propio Kurosawa a partir de los originales del holandés, rememorando así su afición juvenil por la pintura.
Fruto de la falta de interés en proyectar la verosimilitud histórica o cronológica del relato, Kurosawa se toma ciertas licencias espacio-temporales. Por ello, los cuadros escogidos pertenecen indistintamente a los periodos de Arles, Saint-Rémy y Auvers, combinados con total libertad y con la peculiaridad de eliminar en ellos las figuras humanas.
Coincidiendo con el centenario de la muerte de Van Gogh, una coproducción entre Francia, Holanda, Inglaterra, Alemania e Italia propicia que Robert Altman realice en 1990 Vincent y Théo, con guión de Julian Mitchell.
La película se inicia con imágenes reales de la millonaria subasta de Los girasoles, en oposición irónica a la extrema pobreza de Vincent en Bélgica.
 Uno de los elementos más significativos de la película reside en centrar la trama  no sólo en Vincent, sino en Theo, compartiendo de esta forma protagonismo con su hermano. Theo, no es sólo el protector y receptor de la correspondencia del   pintor sino que adquiere entidad propia, y aunque su vida sea menos apasionante que la de Vincent, permite descubrir aspectos menos conocidos para el gran público. Contrasta con Vincent en lo cuidado de su aspecto y su integración en el mundo burgués. Pero su trayectoria tampoco es fácil y está marcada por cierta rebeldía, en su sincera apuesta como marchante de los nuevos pintores, y su empeño desmoralizante ante la incomprensión del público al que se dirige («vendo muchos cuadros que no me gustan y pocos de los que me gustan mucho»).Defiende el arte de Vincent, lo justifica, y sufre tanto como él por no poder dar salida a su obra. La película finaliza con un plano de las lápidas gemelas de ambos hermanos en el cementerio de Auvers .
 Hay que destacar la excelente interpretación de sus actores protagonistas, tanto Tim Roth (Vincent) como Paul Rhys (Theo), ambos logran unos personajes creíbles. La vida de los hermanos se refleja en un montaje en paralelo, que muestra alternativamente la trayectoria vital de ambos y además explota dramáticamente sus encuentros.
Van Gogh, escrita y dirigida por el francés Maurice Pialat, fue presentada en 1991 en el festival de Cannes.
Su planteamiento sorprende, al no elaborar una reconstrucción biográfica completa, centrandose únicamente en los dos últimos meses de la vida del artista, con su llegada a Auvers-sur-Oise bajo la supervisión del Doctor Gachet. Al ignorar su trayectoria anterior, el director renuncia a  claves fundamentales para comprender a Vicent Van Gogh.
No se trata de  una película sobre el hecho pictórico, sino un film estrictamente existencial, al acercarse al ser humano, intentando desmitificar al personaje.
Pero no por ello elude detalles de carácter pictórico como cuando la cámara sigue el recorrido de un pincel sobre un lienzo de intenso azul. Vincent diría en una carta a su hermano, “Continuamente estoy en búsqueda del azul.”
Además,  las escenas en las que Van Gogh aparece pintando están resueltas con energía y se refleja algún aspecto técnico: el uso de la espátula, la técnica del junco afilado, la importancia del gesto…..

viernes, 28 de septiembre de 2012

Pieter Bruegel, su vida y su obra

 

       Después de leer un poco más sobre esta película, que podemos ver en Arteplex Centro, Diagonal Norte 1150/56 (Horarios: 13:25  15:15  17:05  19:00  20:50  22:40) y en el Premier, Avda. Corrientes 1565 (Horarios: 14:00  18:10  20:00), buceamos un poco más en su vida, la importancia de su pintura, su mirada sobre el mundo plasmada en la pintura, en la complejidad de sus metáforas y alegorías pictóricas.
        Vale la pena, los invitamos a ingresar… ¡Adelante, pasen, vean y disfruten  …!
                             
Pieter Brueghel fue pintor y grabador flamenco que trabajó en Amberes y Bruselas, famoso por sus paisajes, su obra es producto de una visión panorámica del mundo, y abarca desde la pintura religiosa alegórica hasta las escenas de la vida campesina. Era el mayor y el más importante de una familia de artistas que trabajó hasta bien entrado el siglo XVII. El arte de Brueghel suele considerarse como la última etapa del desarrollo de una larga tradición pictórica flamenca que comenzó Jan van Eyck en el siglo XV. Esta tradición transformó la estilización del arte medieval en una expresión más realista del mundo. Brueghel pintó con todo lujo de detalle escenas de la vida cotidiana de los campesinos holandeses y episodios de la Biblia, trasplantados a los paisajes y ciudades del norte de Europa de su época. Se cree que nació en la ciudad de Breda, ubicada en Brabante (hoy Holanda).
Fue discípulo de Pieter Coecke en Bruselas y trabajó durante un periodo corto en Malines. En 1551 ingresó en el gremio de pintores de Amberes. Viajó por Italia entre los años 1552 y 1555 y después regresó a la ciudad belga. En 1563 se casó con la hija de Coecke, Maria Coecke van Aelst y se trasladaron a Bruselas, donde permaneció hasta su muerte, en septiembre de 1569. Sus dos hijos, Pieter el Joven y Jan, fueron también reconocidos pintores. Las primeras obras de Brueghel son paisajes, tema que le interesó a lo largo de toda su vida. La serie de dibujos paisajísticos realizados durante su viaje por Italia, como los que se conservan en Berlín (1552, Staatliche Museen) y en Londres (1553, Museo Británico), demuestran la capacidad del pintor, incluso al comienzo de su carrera artística, para captar la esencia de las diferentes estaciones y las cualidades climáticas de la naturaleza. Estas mismas características se manifiestan en paisajes posteriores, como Cazadores en la nieve (1565, Kunsthistorisches Museum, Viena) y Urracas en la horca (1568, Hessiches Landesmuseum, Darmstadt, Alemania).
Después de instalarse en Amberes, a su regreso de Italia en 1555, se dedicó a hacer grabados que luego publicó la casa impresora del artista gráfico Hieronymus Cock. Algunos de los dibujos que realizó para Cock eran paisajes, pero otros pretendían claramente sacar provecho de la popularidad de la que gozaba el singular arte de Hieronymus Bosch (El Bosco), pintor flamenco anterior a Brueghel. Dentro de esta categoría entran las figuras monstruosas y fantásticas, así como los enanos demoníacos de la serie de grabados Los siete pecados capitales (1557).
             A finales de la década de 1550 inició una serie de grandes paneles pintados con complejas composiciones que representaban diferentes aspectos de la vida rural flamenca. El primero fue una representación enciclopédica de dichos populares, Proverbios flamencos (1559, Staatliche Museen, Berlín), le siguieron El combate entre carnaval y cuaresma (1559) y Juegos infantiles (1560, ambos en el Kunsthistorisches Museum, Viena). Todos ellos se caracterizan por la gran capacidad de observación de la naturaleza humana, el ingenio omnipresente y la vitalidad de los campesinos.     
              Entre los últimos ejemplos de temas campesinos se incluyen La Kermesse y El banquete de boda (ambos de 1566-c. 1568, Kunsthistorisches Museum, Viena). En 1565 Brueghel completó un grupo de obras que representaban paisajes y actividades humanas a través de las estaciones. Sólo se han conservado cinco y la más conocida es Cazadores en la nieve (Kunsthistorisches Museum, Viena). De esta época es también El triunfo de la muerte (c. 1562, Museo del Prado, Madrid). Los expertos actuales distan mucho de considerar simple el arte de Brueghel, de ver su obra como una serie de campesinos pintados por un artista de familia campesina, tal y como lo describió su biógrafo, el pintor e historiador de arte Karel van Mander, en 1604.
              Hoy se le considera hombre de gran cultura y amigo de intelectuales de la talla del geógrafo Abraham Ortelius. Sus obras se han interpretado de diferentes maneras, como referente de las ideas de diversos pensadores religiosos, de los conflictos entre catolicismo y protestantismo, de la dominación de los Países Bajos por parte de los españoles y como equivalentes visuales de alegorías dramáticas representadas en público por sociedades retóricas flamencas. Fue muy famoso en vida y su influencia sobre la pintura flamenca posterior fue inmensa.  © M.E. http://www.epdlp.com/pintor.php?id=202 






"El Molino y la Cruz"

Una verdadera "locura" artística sobre la obra de Brueghel que premia el esfuerzo del espectador
Por Diego Batlle  | Para LA NACION

El film muestra la Pasión en una Flandes ocupada por España. Foto: Zeta Films
El molino y la cruz (The mill and the cross, Polonia-Suecia/2011) / Dirección : Lech Majewski / Guión : Michael Francis Gibson y Lech Majewski / Fotografía : Lech Majewski y Adam Sikora / Música : Lech Majewski y Jozef Skrzek / Edición: Eliot Ems y Norbert Rudzik / Diseño de producción: Katarzyna Sobanska y Marcel Slawinski / Elenco: Rutger Hauer, Charlotte Rampling, Michael York, Joanna Litwin y Dorota Lis / Distribuidora: Zeta Films / Duración: 96 minutos / Calificación: Apta para mayores de 13 años.
                                                                                Nuestra opinión: muy buena
¿Se puede hacer una gran película a partir de un cuadro? La respuesta -positiva- se encuentra viendo El molino y la cruz , film del polaco Lech Majewski inspirado en Camino al calvario , obra que en 1564 pintó el holandés Pieter Brueghel.
En verdad, El molino y la cruz aspira a ser (y en muchos sentidos es) bastante más que una película. Es una experiencia -audaz, bella, subyugante, ambiciosa, exigente, extrema- que articula elementos y recursos propios del cine, pero también de la fotografía, la plástica, la literatura y el teatro.
En otras manos, esta ambiciosa propuesta podría haber caído en el ridículo, pero Majewski es un reconocido director, compositor de ópera, poeta, artista y fotógrafo que invirtió casi cinco años y sus múltiples conocimientos (aparece en casi todos los rubros principales) para concretar esta épica, esta verdadera "locura" artística, que remite a proezas de directores como Werner Herzog.
La pintura muestra la pasión de Cristo, pero ambientada durante la sangrienta ocupación española de Flandes, a mediados del siglo XVI. De las cientos de figuras que aparecen en el cuadro, Majewski elige una docena, que se transforman en personajes del film, junto al propio Brueghel (interpretado por Rutger Hauer), su amigo y coleccionista de arte Nicholas Jonghelinck (Michael York) y la Virgen María (Charlotte Rampling), aunque el cineasta apuesta por una narración coral para elaborar sobre todo el contexto sociocultural y político de ese tiempo y ese lugar.
Casi no hay diálogos en la hora y media de El molino y la cruz . No son necesarios. La elocuencia y la potencia visual de la película son suficientes para atrapar y fascinar al espectador, que deberá abrir todos sus sentidos, dejar aflorar su sensibilidad y dejarse llevar para así disfrutar de cada uno de los virtuosos y creativos planos que Majewski regala durante una hora y media..

"Biografía de Georgia O´Keeffe" de Bob Balaban (2009)

Con la excelente actuación de Joan Allen y Jeremy Irons, el film relata la vida de la brillante pintora estadounidense y de su esposo, el fotógrafo Alfred Stieglitz.  
Desde nuestro blog recomendamos esta interesante película, especialmente para los amantes de la pintura en pantalla panorámica. 

                                                  Georgia O'Keeffe
(Sun Prairie, 1887 - San Vicente de Santa Fe, 1986) Pintora perteneciente a la Escuela Preciosista americana. Su infancia y adolescencia transcurrieron en un entorno rural. En 1905-1906 estudió en la Escuela de Arte del Instituto de Chicago, bajo la dirección de John Vanderpoel.
En 1907 se trasladó a Nueva York, donde siguió las clases de la Art Student League y conoció el arte europeo (Rodin y Matisse) a través de sus visitas a la galería 291 de Stieglitz. En 1912 estudió en la Universidad de Virginia en Charlottesville.

Decidida a dar expresión visual a sus emociones, hizo abstracciones basadas en motivos naturales, durante los años 1915 y 1916. Éstas impresionaron a Stieglitz, que organizó su primera exposición individual en 1917; al año siguiente, O'Keffe volvió a Nueva York y se unió al grupo de artistas de vanguardia que se reunían alrededor de la galería 291. En 1924 se casó con Alfred Stieglitz.
Sus obras más conocidas son las grandes pinturas de flores ampliadas a una escala gigante, como Black Iris de 1926. A partir de 1920 pintó en series, como las seis versiones de Jack-in-a-Pulpit de 1930. En 1929 visitó por primera vez Nuevo Méjico, donde acabará viviendo a partir de 1946 (año de la muerte de Stieglitz).
Sus obras preciosistas más conocidas son vistas de las calles de Nueva York desde la ventana de su apartamento, en el piso treinta y tres, del Shelton Hotel. Durante los años treinta y cuarenta, amplió su repertorio de imágenes y pintó huesos y cráneos de animales, paisajes de Nuevo Méjico o su casa de abobe. (biografiasyvidas.com)

LA PINTURA EN LOS COMIENZOS DEL CINE

Amigos, encontramos un dato interesante y queremos compartirlo con Uds.

La historia del cine registra, desde sus comienzos, producciones cinematográficas relacionadas con el arte de la pintura.
Como ejemplo, presentamos esta “perlita” del cine mudo realizada en los albores de la Radiofonía y en el final de la Primera Guerra Mundial.

"EL PINTOR DEL DRAGON" (1919)
de William Worthington

Sinopsis:
Tatsu es un pintor algo delirante que vive en el desierto. Pasa sus días pintando únicamente la imagen de su amada, una princesa que el cree se ha convertido en un dragón.
Sus maravillosos trabajos son advertidos por un sirviente de Kano Indara, un anciano maestro de la pintura que no tiene heredero o discípulo a quien transmitir sus habilidades.
El sirviente lleva, entonces, a Tatsu con el maestro haciendole creer que Indara puede ayudarlo a encontrar a su princesa, a cambio de permitir que el viejo maestro le transmita sus conocimientos.
Una vez allí, Tatsu es inducido a creer que Ume Ko, la hija de Indara, es la princesa. Tatsu, convencido, promete quedarse, pero ha encontrado a su amor y ya no tiene la inspiración de pintar.
Ume Ko urde un engaño: finge suicidarse para que Tatsu pueda recuperar la inspiración a través del dolor. De esta manera, Tatsu aprende que “el amor debe ser esclavo del arte”. (imdb.com)



martes, 25 de septiembre de 2012

"La última cena" de Leonardo Da Vinci

"El Código Da Vinci"

            El código Da Vinci es una novela de misterio escrita por Dan Brown y publicada por primera vez por Random House en 2003. Se ha convertido en un best seller mundial, con más de 80 millones de ejemplares vendidos y traducido a 44 idiomas.
          Al combinar los géneros de suspenso  detectivesco y esoterismo Nueva Era, con una teoría de conspiración relativa al Santo Grial y al papel de Mª Magdalena en el cristianismo, la novela espoleó el difundido interés (sobre todo en los USA) por ciertas teorías de complotes «urdidos en la sombra por poderes ocultos», un fenómeno definido por Brown como el «auge conspiranoico».
         El Código Da Vinci es una novela que utiliza el mismo personaje principal que la anterior novela del mismo autor, Ángeles y demonios (2000), que no alcanzó el éxito editorial de ésta (otras dos novelas anteriores del mismo autor tampoco lograron mayor repercusión).
         La película, basada en esta novela,  fue estrenada en 2006y desató una polémica con la Iglesia Católica debido a algunas controvertidas interpretaciones de la historia del cristianismo. Tanto fue así que algunos obispos aconsejaron a los católicos no ver la película.